Hay cosas que nunca cambian
Ayer me esperaba algo. De hecho había estado yendo toda la semana en tren a trabajar (como siempre) pero con un cierto recelo. Recelo porque no me fío, porque pensaba que algún desgraciado etarra o islamista iba a querer “votar” a su manera, como sólo ellos saben.
Estuve todo el día prestando especial atención los medios digitales, convencido de que algo iba a pasar, pero con la esperanza de que no ocurriera. Al final, ETA volvió a matar.
Y ahora qué? Ha cambiado algo desde ayer? En absoluto. Lo único que ha cambiado es que hay una familia destrozada, un pueblo consternado y un país horrorizado. Eso es lo único que van a conseguir matando, nada más.
Yo mañana, voy a votar tal y como pensaba hacer. Y creo que todos deberíamos hacer igual.
Noticia, en el Cuadernillo.


